La isla de Fuerteventura es la más larga del Archipiélago. Separan Punta de Tiñosa, al Norte, de la de Jandía, en el extremo meridional, 210 kilómetros de distancia. Su superficie es de aproximadamente 1.659'7 kilómetros cuadrados (incluida la Isla de Lobos), por tanto, es la segunda en extensión del Archipiélago, tras Tenerife. Es, asimismo, la más próxima al vecino continente africano, pues distan unas 52 millas marinas entre Punta Entallada y Saquía-el-Hamra en el Sahara Occidental.
Antiguamente, Fuerteventura estaba dividida en dos reinos, enemigos entre ellos, el de Maxorata al norte y el Jandia al sur, ambos divididos por una muralla de cuatro leguas que le separaba por la península de Jandia.
En del Maxorata Reinaba Guize y en el de Jandía Ayoze, dicen las crónicas que en estos dos reinos estaba bien defendidos por castillos bien fortificados y valerosos y fieros guerreros que nunca habían sido llevados en cautividad, debido a esta gallardía ,cuatro tuvieron que ser las invasiones que Bethencourt tuvo que realizar, cada una mas numerosa que la anterior, para poder someter a estos dos Reinos, pero no fueron las armas las que acabaron con estos, después de cruentas batallas y considerándose sin recursos, abrumados de reflexiones tristes, tomaron el partido de negociar una tregua con Bethencourt a finales del año 1404 que les llevaría a principios de 1405 a bautizarse ambos reyes y rendirles su monarquía a Bethencourt.
En 1402 el caballero normando Jean de Bethencourt, junto al caballero francés Gadifer de la Salle, a sueldo del rey de Castilla, intentan conquistar Tenerife y Gran Canaria, pero al ser rechazados desembarcan en Fuerteventura y Lanzarote y someten a esta última. El reconocimiento de la posesión de las islas por la Corona de Castilla acaba con la carrera de las potencias europeas por su conquista.
1404-1406: Usando Lanzarote y la isla de Lobos como base de aprovisionamiento, Bethencourt y La Salle desembarcan en Ajuy y conquistan toda la isla.
Establecen asentamientos enla Vega de Río Palmas, Valle de Santa Inés y Antigua y se funda la capital en Betancuria.
Fundada Betancuria en 1404 por los conquistadores Gadifer de La Salle y Jean de Bethencourt. Recibe su nombre en honor del conquistador de la isla. En 1405 fue incorporada a la Corona de Castilla. En 1424 se funda el Obispado de Betancuria, el primero de las islas.
Desde su fundación, se convirtió en capital y centro rector de la isla y en ella radicaron los órganos de administración y gobierno insulares. Fue sede del Cabildo Insular, Juzgado de Primera Instancia, residencia de los señores territoriales y de las autoridades militares, civiles y religiosas
Tras las vicisitudes de los pleitos entre los sucesores de Jean Bethencourt, quedó como señorío dependiente del marquesado de Fuerteventura, detentado por los Saavedra, los cuales eran descendientes de los Herrera de Lanzarote, siéndolo durante un tiempo de todo el Archipiélago.
Envuelta en una aureola de historia, el conjunto de sus edificios emana por doquier el sabor épico de la Conquista.
La iglesia-catedral de Santa María de Betancuria, fue construida en 1410 convirtiéndose, en 1424, en la primera catedral de Canarias.
Edificada originalmente en estilo gótico-normando, fue destruida en 1593 por las ordas berberiscas de Xabán Arraez, destruyendo la edificación hasta el punto que sólo se conserva el primer tramo de la torre del campanario y las basas de las columnas de la construcción primigenia. En el siglo XVII, se realiza la reconstrucción de Betancuria y su iglesia, en la que aún se conservan restos de la primera edificación en la torre del campanario y parte de las columnas.
En la mitad interior destaca por su belleza el Coro, el Baptisterio, el Retablo de la primera mitad del siglo XVIII, de estilo barroco y el rico artesonado mudéjar, especialmente el de la sacristía.
En el suelo llama la atención la disposición de los antiguos enterramientos.
Mención aparte merece la Ermita de San Diego y la Iglesia Conventual, en cuyo lateral se puede aún observar los cimientos del que fuera el primer convento franciscano de las Islas Canarias, en el cual se cuenta que residió San Diego de Alcalá.
En el ámbito de la leyenda se conserva dentro de la Ermita de San Diego un trozo de cuerda con la que, según la tradición popular, los monjes atacaban al Diablo en el interior de la "Cuevita", que forma parte del conjunto arquitectónico.
Esta isla también sufrió ataques piratas, aunque con menos frecuencia. Las Cortes de Cádiz acabaron con el señorío, lo que permitió que Fuerteventura se uniera a la historia general del archipiélago. La capital pasó de Betencuria a La Oliva, y luego a La Antigua, y a finales del siglo pasado, se traslado a la costa, a Puerto de Cabras, al que en 1957 se le cambió el nombre por el de Puerto del Rosario