El floklore canario está marcado por la tradición cristiana, pero mantiene aún rasgos cuyo origen se encuentra en las fiestas y ritos de los guanches. Por ejemplo, la fiesta de la rama, en Gran Canaria, donde la gente se mete en el mar y golpea el agua con ramas de árboles, rito para pedir que llueva. Actualmente hay la costumbre de bajar a las vírgenes de los santuarios situados en algún lugar alto de la isla, hasta el borde del mar, y de subirlas nuevamente al santuario.
Las danzas y canciones canarias tienen una acusada nota de exotismo debido a los antecedentes de los primitivos pobladores guanche y a un curioso enlace entre lo andaluz y lo hispanoamericano. La guitarra y el timple, un instrumento parecido al ukelele, llevan la música, acompañados por las chácaras, flautas y tambores.