Las Islas en su conjunto se caracterizan por presentar importantes singularidades en su entorno natural, que han llevado a proteger el 40% de su superficie, un total de 301.162 hectáreas, de momento, pues va en aumento. La protección no es homogénea en todo este territorio, sino que posee distintos grados, hasta ocho.
La clasificación se recoge en la Ley de Espacios Naturales de Canarias (12/1994, de 19 de diciembre, de Espacios Naturales de Canarias), que deroga la anterior ley autonómica -de 1987- y desarrolla la nacional (Ley 4/1989, de Conservación de los Espacios Naturales y de la Flora y Faunas Silvestres). Estas leyes añaden siete categorías nuevas a la ya existente de Parque Nacional, una figura protectora cuya declaración queda en manos del Estado. Con los parques nacionales, las áreas protegidas en Canarias ascienden a 145.