Santa Cruz de Tenerife capital de la isla y de la Comunidad Autónoma de Canarias, compartida con Las Palmas de Gran Canaria. También es la capital de la provincia de Santa Cruz de Tenerife. La ciudad se halla enclavada entre la bahía que lleva el nombre de la ciudad y el Macizo de Anaga, alzándose en anfiteatro desde la costa hasta la cumbre.
Tiene una extensión de 150,56 km²a una altitud de 4 metros sobre el nivel del mar.
Ocupa el territorio denominado Añazo por los Guanches, los primitivos habitantes de las islas. Fue aquí, donde desembarcó en 1494, Alonso Fernández de Lugo y plantó una cruz que da nombre a la ciudad, la cual no comenzaría a desarrollarse hasta un siglo después, siendo el puerto el motor de crecimiento que ha convertido a esta urbe en la segunda más poblada del archipiélago canario.
Dicha cruz se encuentra guardada en la Iglesia de La Concepción y es sacada en procesión el día de la Cruz (3 de mayo).
Con el paso del tiempo se fue convirtiendo en uno de los puertos más importantes del Atlántico, ya que Canarias era paso ineludible para la flota que partía hacia América. El desarrollo de la ciudad es tal que en el siglo XIX, bajo el mandato de Fernando VII, tiene lugar el traslado de la capitalidad de la isla desde La Laguna a Santa Cruz.
Durante los siglos XVIII y XIX sufrió ataques de piratas ingleses y holandeses. Cabe destacar el ataque del Almirante Nelson, el cual en un intento de tomar la ciudad perdió un brazo por una bala del cañón Tigre, que se puede visitar en el Museo del Ejército.
En torno a la zona portuaria se distribuye un trazado urbano estructurado en ramblas y amplias avenidas jalonadas por un importante legado de arquitectura modernista. En el centro neurálgico de la ciudad, junto al mar, se localiza la plaza de España, construida a mediados del siglo XX sobre el antiguo emplazamiento del castillo de San Cristóbal (s. XVI).
Frente a la plaza se alza el Cabildo Insular de Tenerife, sede de la primera corporación municipal tinerfeña. El edificio, de corte racionalista, comenzó a edificarse en estilo neoclásico a mediados de los años treinta bajo la dirección del arquitecto Marrero Regalado. En el interior, sus salones destacan por albergar una serie de murales realizados por el pintor canario José Aguiar.
La parte más antigua de la ciudad conserva varios monumentos religiosos como La iglesia de San Francisco, uno de los más bellos ejemplos del barroco insular.Ésta iglesia consta de tres naves y comenzó a construirse en el siglo XVII. Por su parte, la iglesia del Pilar, del siglo XVIII, se alza sobre los restos de una antigua ermita.
De gran interés histórico es la iglesia de la Concepción, cuya primitiva construcción data del año 1500. El templo, inicialmente denominado de la Santa Cruz, fue restaurado en 1653, mientras que la torre actual fue erigida en 1786. En el exterior, la construcción, de estilo colonial canario, destaca por su típico balcón isleño de madera. En su interior alberga una importante colección de arte sacro. Cabe resaltar la imagen gótica de la Virgen de la Consolación, y la Cruz de la Conquista, traída a tierras insulares por el conquistador Fernández de Lugo, así como varios tronos procesionales.
La ciudad cuenta con algunos espacios verdes como el parque García Sanabria que alberga un importante Museo de Esculturas al Aire Libre. Se trata de un original enclave en el que obras de artistas contemporáneos conviven con palmeras y otras especies vegetales tropicales. En él es posible admirar creaciones de autores españoles y extranjeros como José Guinovart, Óscar Domínguez, Joan Miró o Henry Moore.
Otro lugar es el Parque Marítimo, un área de esparcimiento diseñado por el arquitecto canario César Manrique y que está situado en la antigua dársena comercial. En la Caleta de Negros, muy cerca de este complejo, puede contemplarse el castillo de San Juan, uno de los mejor conservados de la isla. Conocido como el Castillo Negro, este baluarte defensivo de planta circular fue levantado en la primera mitad del siglo XVII, utilizando para su construcción sillares volcánicos.
Destacar que desde las costas de Santa Cruz de Tenerife partió Francisco Franco, siendo Capitán General de Canarias, al comienzo de la sublevación y de la subsiguiente Guerra Civil Española.